El NIST Cybersecurity Framework (CSF) 2.0 la organiza en seis funciones: GOVERN, IDENTIFY, PROTECT, DETECT, RESPOND y RECOVER. Consideradas en conjunto, estas funciones ofrecen una visión del ciclo de vida de la gestión del riesgo de ciberseguridad.
El marco está pensado para organizaciones de cualquier tamaño, sector o nivel de madurez. Su núcleo combina actividades de ciberseguridad, resultados deseados y referencias aplicables, con el fin de ayudar a priorizar y comunicar esfuerzos de seguridad.
Dentro de PROTECT se incluyen salvaguardas como gestión de identidades, autenticación y control de acceso; concientización y capacitación; seguridad de datos; y resiliencia de la infraestructura tecnológica. DETECT se ocupa de descubrir y analizar anomalías, indicadores de compromiso y otros eventos potencialmente adversos.
ENISA señala que las medidas técnicas deben operar en armonía con las personas, y que los aspectos humanos forman parte de la postura de seguridad de una organización. También recomienda usar múltiples medidas para triangular hallazgos y evitar depender solo de autodeclaraciones o métricas simples.