Cómo NaranjaX escaló la gestión del riesgo humano
Una de las fintechs más grandes de Argentina encontró en Whalemate la personalización y la escala para hacer del riesgo humano parte real del día a día de sus equipos.

Un programa sin la personalización necesaria
Con más de 3.000 colaboradores y una cultura tecnológica madura, NaranjaX necesitaba pasar de campañas genéricas a un programa que midiera y redujera el riesgo humano real de cada equipo. Smartfense no ofrecía esa personalización.
Personalización real, no capacitación genérica
La capacidad de adaptar simulaciones y contenidos al perfil de riesgo de cada colaborador fue el factor decisivo. Whalemate convirtió la ciberseguridad en algo relevante para cada área, no en una obligación masiva.
Tres pilares de un programa que funciona
La dificultad avanza según el nivel de detección de cada colaborador. Campañas personalizadas por estado de madurez del grupo.
La gestión del riesgo se convierte en una experiencia que los colaboradores eligen. Formato breve, dinámica alta, fricción mínima.
Mensaje, tono y contenido adaptados a cada área: técnicos, dirección y todo lo que hay en el medio.
El riesgo humano pasó a ser parte del trabajo cotidiano
La gestión del riesgo dejó de ser una obligación aislada. La gamificación y la personalización lograron una adopción real que el programa anterior no alcanzaba. El próximo paso: medir el riesgo por área y perfil con los Learning Paths adaptativos.
Lo que nos permite Whalemate hoy es la personalización de las campañas adaptada a lo que necesita NaranjaX y a nuestro estado de madurez. Eso lo valoramos muchísimo.

¿Querés un programa así para tu organización?
Te mostramos cómo Whalemate puede adaptarse a tu contexto.
Personalización por madurez, no un blasting a 3.000 personas
El relato de NaranjaX ya está en esta página. Este bloque no lo vuelve a contar ni agrega una métrica. Señala lo que otra organización puede copiar como enfoque.
La lección reusable es el paso de un programa genérico a uno que reconoce estado de madurez por audiencia. Simulaciones que suben la dificultad cuando el grupo ya detecta. Contenido y tono distintos para técnicos, dirección y el medio. Mecánicas cortas —trivias, gamificación— para que el hábito no dependa de un curso largo. Si su organización tiene un padrón grande y una cultura técnica, copie ese criterio de segmentación, no un resultado que la página no publica.
Lo que no se replica es “ser NaranjaX”. El tamaño, el stack y la historia previa son de ellos. Lo que sí se pide en una implementación parecida: un dueño del programa que quiera personalizar, un IdP que permita cortar audiencias y el acuerdo de que el éxito no es un único correo mensual. El siguiente paso que ellos declaran —medir por área con rutas adaptativas— es un horizonte, no un KPI que usted hereda. Lean la cita de la página. No la reescriba en un RFP como si fuera suya.